Informe Mensual de Mercados – Abril 2026

La evolución del conflicto en Irán volvió a acaparar la atención del mercado en abril, aunque durante la segunda mitad del mes la campaña de resultados ganó protagonismo. Bolsas y bonos realizaron lecturas distintas de la repercusión del conflicto y se comienzan a apreciar diferencias claras entre Estados Unidos y Europa a nivel macroeconómico.

El 8 de abril Trump anunció un alto el fuego que permitiría iniciar la ronda de negociaciones con Irán. Dichas negociaciones tuvieron lugar en Islamabad durante el 11 y 12 de abril sin que se llegara a un acuerdo concreto, ya que Irán no aceptó renunciar a su programa nuclear. Tras esto, Trump comunicó que bloquearía el paso de todo barco con bandera iraní con destino u origen Irán que intentase cruzar Ormuz.

Israel y el Líbano también anunciaron una tregua temporal, lo que permitió que el estrecho de Ormuz se abriera durante 24 horas. En la jornada del sábado 18 de abril varios barcos consiguieron cruzar el estrecho. No obstante, Estados Unidos interceptó un buque iraní el domingo 19, lo que se tradujo en ataques por parte de Irán a varias naves que cruzaban Ormuz en ese momento. Desde entonces y hasta el cierre de abril, el tránsito de barcos por Ormuz ha quedado paralizado.

A pesar de que Trump extendiera la tregua de forma indefinida, el segundo intento de reunión no llegó a celebrarse. Posteriormente, Irán elaboró una propuesta con las bases para iniciar la siguiente ronda de negociaciones, pero fue rechazada por Estados Unidos.

El objetivo de Estados Unidos ha pasado de la presión militar a la presión económica. El bloqueo de barcos iraníes busca limitar los ingresos del país. Adicionalmente, Irán ya ha superado la mitad de su capacidad de almacenamiento de petróleo. Alcanzar el límite de almacenamiento implicaría tener que cerrar los pozos de extracción; dichos pozos son antiguos y cuentan con una tecnología obsoleta, lo que repercutiría en pérdidas permanentes de sus reservas en caso de cierre temporal.

El petróleo Brent cerró abril en los 114,01$/barril, siendo una cota muy similar a la del pasado marzo. El optimismo inicial llevó a la commodity a perder los 90$ a mediados de marzo. Posteriormente, al prolongarse la situación y no concretarse las nuevas rondas de negociación, se produjeron repuntes continuados en el precio hasta recuperar prácticamente la totalidad de la corrección previa.

La renta variable experimentó ascensos importantes en abril, especialmente la estadounidense. Los índices norteamericanos alcanzaron referencias técnicas relevantes en marzo, subieron durante la primera quincena de abril por el renovado optimismo tras el alto el fuego en Irán y lograron nuevos máximos históricos ante la positiva campaña de resultados del primer trimestre.

Por su parte, el S&P-500 obtuvo una rentabilidad mensual de doble dígito al repuntar un +10,42%. Las cifras europeas fueron notables, pero más discretas y se concentraron exclusivamente en la primera quincena del mes, con el Eurostoxx-50 revalorizándose un +5,60% en abril. Con esto, el índice estadounidense supera al europeo en rentabilidad acumulada de 2026, con una diferencia de 375 puntos básicos (+5,31% para el S&P-500 frente al +1,56% del Eurostoxx-50).

En Estados Unidos, la campaña de resultados del primer trimestre de 2026 mostró cifras muy superiores a las estimaciones de los analistas. Esto, junto con un renovado interés por la inteligencia artificial, permitió a los índices de Wall Street obviar el conflicto en Irán y alcanzar nuevos máximos históricos, con el S&P-500 superando los 7.200 puntos.

La mayor dependencia energética de Europa impidió que los índices del Viejo Continente igualaran el comportamiento de los norteamericanos.

En cuanto a la renta fija, su comportamiento fue diferente al observado en las bolsas. En un primer momento, las curvas se desplazaron a la baja, aunque progresivamente retornaron al punto donde comenzaron el mes. El mercado sigue descontando un giro en las políticas monetarias, especialmente en Europa. A cierre de abril se descuentan 2 subidas de tipos por parte del BCE, mientras que la Fed mantendría los tipos sin cambios durante todo 2026.

El alto el fuego con Irán redujo la presión alcista sobre el dólar estadounidense. La relación de cambio con el euro repuntó hasta el nivel de los 1,18 EUR/USD a mediados de abril para después corregir ligeramente hacia el entorno de los 1,17 EUR/USD.

Finalmente, el panorama macroeconómico comienza a reflejar dos aspectos relevantes:

  • La inflación comienza a resentirse tras el repunte en el precio del petróleo.
  • El conflicto en Irán está generando aumentos de precios en Estados Unidos, mientras que en Europa trasciende al crecimiento y proyecta un escenario estanflacionista.

El indicador de precios en Estados Unidos repuntó hasta el +3,3% en marzo frente al +2,4% previo, mientras que en Europa la cifra se situó en el +2,6% frente al +1,90% anterior. Las estimaciones del IPC europeo para abril sitúan el dato en torno al +3,0%.

En cuanto al crecimiento, la cifra correspondiente al primer trimestre de 2026 muestra un aumento del PIB de Estados Unidos del +2,0%, lo que contrasta con el +0,1% del conjunto de la Eurozona para el mismo periodo.