Informe Mensual de Mercados – Mayo 2026
Los rumores, noticias y declaraciones sobre un acuerdo entre Estados Unidos e Irán fueron la constante durante mayo. Sin embargo, a cierre de mes no se había formalizado ni concretado ningún pacto, mientras que el Estrecho de Ormuz acumula ya un total de 92 días cerrado.
A pesar de las propuestas cruzadas durante mayo, existen dos puntos sobre los que Irán se niega a ceder:
- Renunciar de forma expresa a su programa nuclear – las propuestas de Estados Unidos se ciñen a que se renuncie de forma expresa al desarrollo del arma nuclear.
- Irán quiere mantener el control del Estrecho de Ormuz una vez finalizado el conflicto. Se han propuesto sistemas de peajes e impuestos medioambientales, ideas que Estados Unidos rechaza de forma tajante.
Mayo finalizó con comentarios del propio Trump sobre la inminente llegada del acuerdo con Irán, el cual incluiría:
- Extensión del alto el fuego durante 60 días más.
- Renuncia de Irán al desarrollo del arma nuclear.
- Reapertura de Ormuz en 30 días tras la retirada de las minas. No se impondrían peajes.
- Estados Unidos retiraría el bloqueo sobre barcos que crucen Ormuz con origen o destino Irán.
- Posible levantamiento de sanciones y liberación de fondos iraníes congelados.
Tras todo lo comentado, el petróleo experimentó descensos de forma continuada a lo largo del mes. El barril de referencia Brent cerró cerca de los 90$ y cedió un -19,26% mensual.
La renta fija siguió de forma directa la evolución del conflicto. Se mantienen las dudas sobre los efectos en la inflación de un petróleo más caro, lo que implicaría posibles ascensos de tipos de interés. La primera quincena de mayo fue especialmente negativa para la deuda y se alcanzaron los mayores niveles de rentabilidad en 2026.
La referencia estadounidense a 30 años llegó a cotizar con una TIR del 5,20%, nivel que no se veía desde 2007. Superar el umbral del 5% genera nerviosismo en los mercados y dentro del propio gobierno estadounidense. El coste de la deuda es actualmente la segunda mayor partida de gasto dentro del presupuesto norteamericano.
Las dudas generadas en Reino Unido tras las elecciones y los continuos programas fiscales en Japón generaron desplazamientos bruscos al alza de sus curvas. El largo plazo de Reino Unido alcanzó la mayor rentabilidad desde 1998, mientras que el equivalente japonés marcó su TIR máxima histórica.
La segunda quincena del mes fue positiva para la deuda, especialmente en Europa. Los continuos comentarios sobre la llegada del acuerdo entre Estados Unidos e Irán repercutieron en caídas para el crudo y, por lo tanto, redujeron la presión sobre la rentabilidad de los bonos. El bono alemán a 10 años, que llegó a cotizar con una TIR del 3,20% el 19 de mayo, cerró el mes por debajo del 2,95%.
La renta variable continúa obviando la geopolítica y sigue centrada en la tecnología relacionada con la inteligencia artificial. Tras una campaña de resultados especialmente positiva, las cotizadas tecnológicas de Wall Street llevaron a los índices a nuevos máximos históricos.
A cierre de mayo, el S&P-500 encadenó 9 semanas consecutivas de ascensos, lo que permitió cerrar el mes a las puertas de los 7.600 puntos. Esto implica una rentabilidad mensual del +5,15% y un acumulado del +10,73% para 2026. Las alzas del sector tecnológico son más evidentes en el índice Nasdaq, que acumula una rentabilidad superior al 20% en el ejercicio.
Los índices europeos tuvieron un comportamiento positivo, aunque más discreto. El Eurostoxx-50 ganó un +2,87% en el mes y acumula un +4,47% en el año. A cierre de mayo, el S&P-500 estadounidense sitúa su rentabilidad un +6,26% por encima del Eurostoxx-50 europeo.
A nivel macroeconómico, los efectos del conflicto comienzan a tener una repercusión clara. En Estados Unidos, la inflación de abril repuntó hasta el +3,8% desde el +3,3% anterior. Por su parte, los niveles de confianza del consumidor siguen deteriorándose ante el encarecimiento de la gasolina. El indicador de Confianza de la Universidad de Michigan volvió a registrar un mínimo histórico.